10 de febrero: a 25 años del triunfo de una computadora sobre Gari Kasparov


El informe publicado por Infobae hace referencia a que hace 25 años, el 10 de febrero de 1996, la ciencia cibernética en su avance hacia el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) dejó una huella indeleble en el mundo del ajedrez; un juego que desde hace más de dos milenios se rige por la lógica y el discernimiento. Ese día, una súper computadora, bautizada Deep Blue (Azul Profundo) creada por IBM y diseñada exclusivamente para el desafío, impulsada por 256 microprocesadores y capaz de analizar hasta 100.000.000 de jugadas por segundo, logró su primera victoria frente al mejor ajedrecista y campeón mundial por entonces, el ruso Gari Kasparov, de 32 años, en un match previsto a seis partidas.

Con ritmo de tiempo oficial, en la ciudad de Filadelfia. La desigual batalla que se extendió durante una semana tuvo al hombre finalmente como vencedor tras doblegar al ingenio con un categórico marcador: 4 a 2 (tres victorias, dos empates y una derrota). La hazaña de Kasparov, en esa singular lucha entre neuronas y chips fue la última victoria de un ser humano frente a un ser de silicio. El encuentro, que se disputó entre el 10 y el 17 de febrero, se llevó a cabo en el Centro de Convenciones de Filadelfia, con una bolsa de premios de u$s500.000 (400 mil correspondieron al ganador), organizado por la Association for Computing Machinery (ACM), con motivo de la celebración del 50° aniversario de la creación de la primera computadora digital “ENIAC”.

Esa tarde, Kasparov subió al escenario de juego y se acomodó para conducir las piezas negras bajo la atenta mirada de un considerable grupo de periodistas acreditados, mientras sus gestos y ademanes eran seguidos por la lente de la TV de la CNN; en la primera fila de invitados se ubicaron sus acompañantes: el entrenador, Yuri Dojoián, su mamá, Klara Kasparova, y un amigo, Frederic Friedel. En el otro extremo del tablero, el científico taiwanés Feng-hsiung Hsu, uno de los líderes del equipo de IBM, manipulaba la PC ubicada sobre la misma mesa y a un costado del tablero de juego. Desde el área de Sistemas Paralelos, en la central de la empresa en Yorktown Heights, en Nueva York, ubicada a 150 Km. de la sede del match, un “Servidor” RS/6000 -conectado en paralelo a 32 terminales de PC, alimentado con 32 Gigabytes de memoria y 1 Terabyte de espacio en disco rígido- seleccionaba las mejores variantes y enviaba su elección vía Internet a la pantalla del operador de Deep Blue.

Consultado por lo sucedido hace 25 años, Kasparov contestó a Infobae en medio de sus actividades como conferencista y asesor (lo fue en la serie Gambito de Dama): “Recuerdo muy bien lo que pasó; aunque lamento que muchos recuerden sólo ese día por que la computadora me derrotó en una partida y se olviden que finalmente yo gané el match. Fui el último que venció a una máquina”. Y agregó: “Me viene a la mente en primer lugar el momento en el que el árbitro anunció el comienzo de la partida y advertí de inmediato que la lluvia de flashes de las cámaras sólo me estaba afectando a mí, y no a mi rival….”. Aunque han pasado veinticinco años, el ex campeón del mundo recuerda con buen humor el momento de su abandono ante Deep Blue. Cuenta Kasparov: “Tal vez lo más risueño fue en el momento de mi abandono, cuando saludé al operador y le pregunté: ¿Cuál fue mi error? Se trata de una rutina que tenemos los ajedrecistas al finalizar cada juego. El científico Feng-hsiung Hsu, me miró desorientado y encogiendo sus hombros me susurró, ‘no lo sé; yo sólo sé mover las piezas’…”.

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