Ecuatoriano compró pintura por 1 dolar y hoy vale 14.000 de los verdes


Santiago Taute pagó una ínfima cantidad por un cuadro que terminó siendo de un famoso artista que pinta solo cuando está dormido. La obra hoy vale miles de dólares

Un hombre ecuatoriano descubrió que el dibujo que compró por un dólar en un mercado de baratijas en su país de origen hace más de veinte años hoy vale la asombrosa cantidad de 14 mil dólares. Santiago Taute tiene 39 años y ahora vive en Inglaterra. En 2001 compró un cuadro con un colorido trabajo de tamaño A3 que vio mientras caminaba por un mercado en Ecuador. Ese dibujo quedó guardado en una caja fuerte que tenía almacenada su familia en España cuando él se mudó definitivamente al Reino Unido, en 2013.

Pasaron más de siete años, y Santiago se casó con Delia Taute, una británica de 31 años entusiasta del arte. El año pasado se mudó con ella, y recientemente mandó a que le enviaran algunas pertenencias que todavía guardaba su familia en España. Entre ellas estaba el cuadro, el cual mostró a su esposa. Ella, recurrente visitante de las galerías, pensó que la obra se parecía a las pinturas del artista británico Lee Hadwin, a quien había conocido en una exposición hacía algunos años.

Lee, de 46 años, nacido en Gales y ahora residente en Londres, es lo que se conoce como “un artista del sueño”. Se ha hecho famoso por pintar obras increíbles mientras duerme, una condición poco común que lo ha hecho ganar millones con su arte. Entre las pinturas más destacadas que ha vendido está un cuadro que le compró el ex presidente de Estados Unidos Donald Trump por unas £100.000 (USD 138 mil). El artista ha confirmado que el cuadro de Santiago en efecto es una de sus obras, la cual se llama Bólido, y la pintó durante una temporada que vivió en Australia, en 2001. Dice que no tiene idea cómo su cuadro terminó en América del Sur y vendiéndose en un mercadillo local.

El propio artista dice que su pintura hoy vale entre £8.000 y £10000 (unos 14 mil dólares aproximadamente). Santiago contó que la pintura costaba originalmente 5 dólares, pero que logró regatear con el vendedor de la avenida Amazonas, en Quito, hasta que se lo dejó a solo un dólar. Los colores del dibujo fueron el detalle que lo atrajo al cuadro, y hoy se siente muy afortunado por haber seguido ese instinto.

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