Empresarios impulsan formación educativa dual en Uruguay


La formación dual, sistema de origen alemán que combina el trayecto educativo con la práctica laboral, se presenta como una posible opción para generar un cambio dentro del sistema educativo uruguayo. Varias instituciones educativas privadas y algunas cámaras empresariales, como la de Comercio e Industria Uruguayo-Alemana y la de Comercio Suizo-Uruguaya, impulsan la formación dual como una opción posible para generar un cambio en el sistema educativo de nuestro país.

Desde la página web de la Cámara Uruguayo-Alemana, una de sus promotoras, explican que la formación dual «es un modelo complejo que se basa en «aprender haciendo», partiendo de la colaboración, coordinación y el involucramiento de los actores. Se busca adecuar la oferta educativa a las necesidades laborales de las empresas, hecho fundamental para que estas sean competitivas en un mercado globalizado». Según José Lestido, empresario y miembro de la directiva de la Cámara, entrevistado por El Observador, hubo un intento de implementación del sistema en la década de 1990 entre el colegio Alemán y la organización, pero la legislación no estaba adecuada para hacer las pasantías remuneradas. En las elecciones de 2014 la Cámara retomó el proyecto y presentó el sistema a todos los candidatos, quienes mostraron interés en apoyar la iniciativa. 

En abril de 2015, a poco de asumir el segundo gobierno de Tabaré Vázquez, se firmó un primer convenio con el Ministerio de Educación y Cultura para desarrollar la formación dual: «Hemos avanzado mucho, se adecuó la legislación laboral para poder contemplar la formación dual y se adecuó la ley de empleo juvenil en noviembre de 2018. Las primeras experiencias que se hicieron fueron en la órbita de INEFOP y ahora con las nuevas autoridades estamos trabajando para incorporar el sistema de formación dual en UTU». En ese sentido, desde la Cámara ya han mantenido reuniones con autoridades como el ministro de Educación y Cultura Pablo da Silveira, el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Pablo Mieres, el presidente de ANEP Robert Silva, el director general de UTU Juan Pereyra e, incluso, con el presidente de la República, «y todos están alineados en apoyar el sistema».

El próximo viernes 26 de febrero la Cámara tendrá una segunda reunión con UTU, «para poder darle forma a esto en el correr del 2021 y tener cursos de UTU en 2022. Esto es un paradigma nuevo en la educación de Uruguay, parte de la formación de los estudiantes va a transcurrir en una empresa». Según Lestido, el interés en este proyecto tiene que ver con la mejora de la productividad para todas las empresas, pero además con su importante efecto social. Ánima es un bachillerato tecnológico en Administración y Tecnología de la Información y Comunicación (TIC) de gestión privada y acceso gratuito, que surgió desde cero en 2016 bajo una modalidad de formación dual y que cuenta actualmente con 83 empresas formadoras.

Creada por un grupo de profesionales de diferentes áreas pero con una vocación social fuerte, en Ánima buscan «contribuir con la educación del país a través de una oferta de formación técnica profesional, dirigida a jóvenes que viven en situación de vulnerabilidad social, y para ello contamos con una estrategia educativa innovadora que toma varios componentes del Sistema de Formación Dual», según citan en su web.

Ximena Sommer es una de las fundadoras y directora ejecutiva de la institución, para ella, «lo más profundo de la formación dual es que reconoce al trabajo como un espacio de aprendizaje. ¿Quién no sintió que efectivamente aprendió cuando empezó a trabajar? ¿Por qué diferir el momento de aplicar los conocimientos a cuando terminás el bachillerato, cuando en realidad los hechos nos están diciendo que los gurises no lo terminan? Se aburren antes, no le ven el sentido. Desde esa vocación social visualizamos que esta modalidad tenía un gran impacto por todos lados».


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