Pareja en Argentina robó vacunas y montó un vacunatorio clandestino


La policía de la provincia argentina de Santiago del Estero detectó y desmontó en las últimas horas una operación de robo y venta ilegal de vacunas. Según informa el periódico local El Liberal, los agentes detuvieron a Dante Daniel Díaz, de 42 años de edad, enfermero y empleado del Ministerio de Salud, y a su pareja, María Angélica Coronel, educadora sanitaria, que desempeñaba tareas en el call center del servicio de emergencias.

De acuerdo con la citada crónica, la sustracción se produjo el pasado sábado, cuando Díaz se quedó hasta tarde en el trabajo y mintió a la guardia, diciendo que debía devolver al freezer unas vacunas remanentes. La guardia portadora de la llave abrió el refrigerador, y Díaz colocó una caja y cerró la puerta, pero disimuladamente la dejó sin trabar. Cuando la guardia se retiró, el enfermero retiró la caja que había colocad -vacía- y la llenó con vacunas y refrigerante. Luego cargó todo en un bolso y se fue tranquilamente.

Sin embargo, poco después se constató el faltante de las dosis, y al revisar el registro de las cámaras de circuito cerrado, quedó en evidencia el accionar de Díaz. María Florencia Coronel, jefa de Inmunización de la provincia, hizo la denuncia penal correspondiente ante la División de Homicidios y Delitos Complejos, que dio intervención a la Fiscal de turno, Dra. Érika Leguizamón, quien solicitó los allanamiento a la jueza de Control y Garantías, María Cecilia Vittar.

Cuando la policía irrumpió en el domicilio de Díaz incautó 268 dosis de vacunas Sputnik V, 14 dosis de vacunas Sinopharm, y 1 dosis de vacuna Covishield. También se secuestraron 510 dosis de diferentes vacunas que no serían contra el Sars-Cov 2, las cuales fueron trasladadas por personal del Ejército Argentino cumpliendo las medidas de seguridad correspondientes para no interrumpir la cadena de frío, y depositarla en el Ministerio de Salud.

También se secuestraron elementos informáticos, un revólver y numerosos insumos de enfermería, como materiales descartables jeringas, agujas, guantes descartables, barbijos, bolsas de residuos patógenos, libretas sanitarias de vacunación antiCovid-19 en gran cantidad, cremas dermatológicas, cánulas de oxígeno y documentaciones varias.

En el domicilio de la pareja funciona una enfermería privada, donde también se secuestraron insumos varios y una fuerte suma de dinero en efectivo, que estaba oculto dentro de una conservadora. Si bien todavía no se pudo determinar la cantidad ni la identidad de las personas vacunadas ilícitamente, fuentes encargadas de la investigación aseguraron que determinarán y detendrán a todas las personas que hayan comprado las vacunas.

Según detallara el periódico Ámbito, las vacunas eran comercializadas de forma clandestina por precios que oscilaban entre los 20.000 y 30.000 pesos argentinos.

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