«Pase verde» ya se aplica en países europeos. ¿Cómo funciona?


En momentos en los que Uruguay comienza a discutir la posibilidad de generar un «pase verde» para reabrir actividades, cuestión que fue planteada en primera instancia por el diputado colorado Felipe Schipani y hace algunos días en la comisión de seguimiento de la pandemia del parlamento por parte de Jorge Gandini, es importante conocer la experiencia de un par de países donde en estos momentos se realizan experiencias similares. Tales son los casos de Israel y Dinamarca, que han reabierto diversas actividades para aquellos que demuestra estar completamente vacunados o ya haber transcurrido la enfermedad.

Israel: Quienes cuentan con el pase verde pueden cenar en el interior de los restaurantes, hospedarse en hoteles y asistir con miles de otras personas a eventos culturales, deportivos y religiosos, ya sea al aire libre o en interiores. Pueden ir a gimnasios, albercas y al teatro y casarse en salones de bodas. Están habilitados a realizar las vacaciones en compañía de familiares y amigos, al punto de que periódicos y cadenas de televisión locales anuncian vacaciones de verano para quienes estén completamente vacunados a países preparados para recibirlos, como Grecia, Georgia y las Seychelles.

El sistema es imperfecto y el cumplimiento ha sido irregular. Hay preguntas preocupantes sobre aquellos que no están vacunados y debates acalorados que se discuten ahora mismo —algunos llegan hasta las cortes— sobre las reglas y responsabilidades del regreso a la normalidad.

Dinamarca: El «coronapas» se encuentra disponible a través de una aplicación, así como en formato papel, se utiliza para probar que el portador está vacunado, que ya contrajo COVID-19 o bien que dio negativo en las últimas 72 horas y le permite ingresar a bares, restaurantes y hasta centros de estética. Desde el 21 de abril, lugares como bares, cafeterías, restaurantes, museos, estadios deportivos y locales de tatuales están abiertos para todo aquel que pueda presentar un resultado negativo en la prueba con menos de 72 horas de antigüedad, o una vacuna completa.

Dinamarca es uno de los primeros países de Europa en aplicar este tipo de sistemas. La Comisión Europea está trabajando en el lanzamiento de un “certificado verde” digital para la libre circulación dentro de la Unión Europea. Sin embargo, en el país escandinavo, el “coronapase” no se utiliza, por el momento para viajes, aunque el gobierno tiene la intención de hacerlo. La reapertura casi general está prevista para el 21 de mayo, fecha elegida porque debe corresponder al final de la vacunación de los mayores de 50 años.

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